El Archivo Municipal de Jaca
constituye un verdadero patrimonio histórico-cultural de incalculable
valor que le ha llevado a situarse entre los Archivos Municipales más
importantes de Aragón e, incluso, de España, por la cantidad,
antigüedad y buen estado de conservación de los documentos
en él custodiados.
La existencia del Archivo Municipal de Jaca
se constata documentalmente en 1675.
El documento más antiguo del Archivo, de 1042,
es la donación del rey Ramiro I (primer
rey aragonés) a los vecinos de Osas de la villa de Suersa, concediéndoles
Fuero.
El manuscrito más interesante y conocido conservado es el Libro
de la Cadena. Con la construcción de la Casa Consistorial,
en el siglo XVI, es cuando debieron de poner el
libro en un sitio accesible para facilitar la consulta de sus textos
y añadieron la cadena, de un metro
de longitud, sujeta a la pared y a una de las tapas, evitando con ello
su pérdida o desaparición. Antes de 1920 ya había
sido desclavado de la pared. En este cartulario, que contiene 65 diplomas,
101 hojas útiles de pergamino en folio mayor con guarda final,
el Concejo copiaba a la letra los privilegios reales, estatutos, donaciones
y decretos más importantes a favor de la Ciudad, abarcando tres
siglos y medio.
Entre los documentos destacan el Fuero de Sancho
Ramírez, rey de Aragón y Pamplona (1077) y los
Establimentz (hacia 1220). Está escrito en latín
medieval, con la única salvedad de los Establimentz, en
romance.
La historia urbana de Aragón comienza con la fundación de
Jaca por Sancho Ramírez sobre un castro o pequeña villa
preexistente, de propiedad real. La situación estratégica
de Jaca pesaría sin duda en la decisión regia de elegirla
como capital del reino. EL rey, al otorgar su Fuero, procuró atraer
pobladores a su predilecta Jaca que contribuyeran al desarrollo de la
nueva Ciudad.
El Fuero de Jaca reglamenta la buena convivencia
entre burgueses, caballeros y campesinos –citados los tres estamentos
en el texto foral- con igualdad de derechos y obligaciones ante la ley,
fomentando una fuerte clase media (artesanos, mercaderes y posaderos)
que goce de libertad individual. Se establecen numerosas garantías
de seguridad jurídica y procesal que hacían a los jacetanos
unos ciudadanos privilegiados para la época.
De la importancia de este texto jurídico habla la enorme repercusión
que sus disposiciones tuvieron y la continua implantación que de
él hicieron otras ciudades, estando en el origen, a su vez, del
derecho aragonés, de Navarra y Castilla. El Fuero de Oloron, al
otro lado de los Pirineos, parece estar inspirado en el de Jaca.
De entre los fondos del conjunto archivístico jaqués hay
que destacar, también, la importante colección de Actas
municipales o Libros de Actas del Concejo
de Jaca, desde 1460.
El Ayuntamiento de Jaca entregó los Protocolos
Notariales (3387, siglos XV-XVIII) depositados en su Archivo al
Archivo Histórico Provincial de Huesca, en cumplimiento del Decreto
de 12 de noviembre de 1931. |